.. Hoy es mañana. No hay nada que decidir. Se han ido después de su banal demostración de fuerza. Paz otra vez. Puedo jugar. Puedo jugar con el agua, como al principio. Puedo empujarla y notar mi movimiento sin tocarme, como quien se abanica bajo el mar. Moverse bajo el mar no suena. Puedes patalear lo que quieras que el frotar del mar con el mar no hace ruido. Hasta que se te escapa una mano. Entonces oyes. El aire con el mar sí hace ruido. Y hace otro ruido si lo metes artificialmente.
Entonces provocas burbujas. Un montón de partículas que "caen" hacia arriba. Si intentas botarlas, si intentas que no terminen de caer, lo que hacen es dividirse en otras más pequeñas.
Las burbujas, si son muchas, crean espuma. La espuma bajo el mar es divertida. La espuma sobre tu cuerpo crea un pequeño jacuzzi personal. Tu te lo montas, tu lo disfrutas. O se lo puedes hacer disfrutar a otra persona. Tu decisión es libre, porque tu lo eres.
Entonces puedes meter espuma e intentar hacer que alguna burbuja llegue hasta el suelo. O meter mucha espuma y perderte en ella. O empujar las burbujas con tus manos, como si tuvieras superpoderes. Pero sólo son partículas inmersas en fluido. Física de partículas que se mueve empujada por dinámica de fluidos. Son partículas más numerosas, como todas esas que ves cuando buceas, cuando se mueven a tu alrededor como estrellas alrededor de una nave espacial.
Entonces sales del agua, con el deber cumplido. Y esperas poder volver esa tarde. O si ya es por la tarde, al día siguiente...
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