7.9.14

Ja soc aquí.

Ya me he bañado bien bañado. Ya hemos visto lo que se nos ha olvidado: La batidora. Ni gazpachos ni nada parecido. También mis deportivas. Aquí en Valladolid las llamamos playeras (o playeros), pero no son para la playa. Y se me han olvidado mis pelotas. Las de aprender a hacer malabares, digo. Se las había robado a mi sobrino para aprender en agosto y ha sido en vano.

Hemos ido a comprar. No batidoras, ni playeras, ni pelotas, sino comestibles y otras cosas del estilo. El supermercado estaba hasta el cuello. Lleno a reventar. Hay demasiada gente. Necesitamos una nueva plaga.

Me he bañado decía. He visto un cangrejo y he cambiado de gafas. Mis gafas de siempre empezaban a colar agua. Es una pena, porque son mis gafas de siempre. Tengo otras, pero no son las mías. Hay que aprender a coger cariño a los objetos. Así reduciríamos el consumo. Al igual que un guerrero de la antigüedad cogía cariño a su espada, yo se lo cojo a mi teclado, mi ratón, mi monitor, mi silla, mi reloj, etc.

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